El cambio empieza en ti, tu eres el cambio

¿Realmente comprendemos el agradecimiento?. El agradecimiento no es “te doy las gracias” es mucho más profundo, es un estado que nos acompaña en el camino hacia la Plenitud.

Cuando estamos en este estado, nos damos cuenta que todo lo que nos ocurre en nuestra cotidianidad tiene algún motivo para agradecer, todo nos muestra algo que nos permite avanzar.

Hay una pregunta muy simple que nos da la respuesta clave;

¿Lo que esta pasando puede ser peor?

¿Quédate con la respuesta!

— Albert Cruells

Enseñanzas de Buda

El Agradecimiento - Enseñanza budista

En una ocasión un hombre vino a Buda y le escupió en la cara, sus discípulos, por supuesto, estaban enfurecidos.

Ananda el discípulo más cercano, dirigiéndose a Buda dijo:

¡Esto pasa de la raya!

Y estaba rojo de irá y prosiguió:

¡Dame permiso, para que le enseñe a éste hombre lo que acaba de hacer!

Buda se limpió la cara y dijo al hombre: Gracias, gracias, gracias.

Has creado, una situación en la que he podido comprobar sí todavía puede invadirme la ira o no, y no puede, y te estoy tremendamente agradecido; y también has creado un contexto para mis discípulos, principalmente para Ananda mi discípulo más cercano.

Esto le permite ver que todavía puede invadirle la irá

¡Muchas gracias! ¡Te estamos muy agradecidos!

Y siempre estás invitado a venir.

Por favor, siempre que sientas el imperioso deseo de escupirle a alguien puedes venir con nosotros.

Fue una conmoción tal para aquel hombre… No podía dar crédito a sus oídos, no podía creer lo que estaba sucediendo, había venido a provocar la ira de Buda, y había fracasado.

Aquella noche no pudo dormir, estuvo dando vueltas en la cama, los pensamientos le perseguían continuamente: El escupir a Buda una de las cosas más insultantes y el que él permaneciese tan sereno tan en calma como lo había estado antes, como sí no hubiese pasado nada…

El que Buda se limpiase la cara y dijera: Gracias, gracias, gracias, cuando sientas ganas de escupir a alguien, por favor ven a nosotros, se acordaba una y otra vez…

Cuando Buda le dio las gracias, no fue una formalidad le estaba verdaderamente agradecido, todo su ser, le decía que estaba agradecido, Buda desprendía una atmósfera de agradecimiento.

A la mañana siguiente muy temprano, volvió y se postró a los pies de Buda y dijo: Por favor perdóname no he podido dormir en toda la noche.

Buda respondió, no tiene la menor importancia no pidas perdón por algo que ya no tiene existencia.

¡Ha pasado tanta agua por el río Ganges!

Mira ¡Discurre tanta agua a cada momento! Han pasado 24 horas, por qué cargas con algo que ya no existe, ¡no pienses más en ello¡

Y además, yo no te puedo perdonar, porque en primer lugar nunca llegué a enojarme contigo, si me hubiera enojado te podría perdonar, guarda la experiencia y aprende profundamente de estos hechos y del agradecimiento.

— Enseñanzas de Buda

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